Este barrio mágico está al suroeste de la Ciudad
donde convergen la Sierra de las Cruces y el Ajusco.
Es un pueblo originario de la Delegación Magdalena Contreras
cuyo significado es piedra en el agua, porque precisamente
por en medio de este pueblo atraviesa el aún vivo Río
Magdalena.
Consumada la conquista española, Atlitic adquiere como patrona
a Santa María Magdalena, obteniendo el nombre que fusiona a
las dos culturas: la azteca y la española. Desde entonces es
un pueblo orgulloso de su pasado y preocupado por su porvenir.
A lo largo del río, entre cañadas y montañas,
se construyeron diversos centros ceremoniales dedicados al culto a
Tláloc Dios de la Lluvia, es el caso de La Coconetla,
en donde se han localizado ofrendas y materiales arqueológicos.
Los pobladores originales fueron grandes agricultores, floricultores
y recolectores de productos silvestres de uso alimenticio, medicinal
y ceremonial. También practicaban la pesca de agua dulce en
las barrancas, en pequeños lagos y en los ríos Magdalena
y Eslava. No podía faltar la cacería para la obtención
de pieles que usaron como vestido, así como la carne fresca
para alimentarse y la utilización de los huesos para la fabricación
de utensilios domésticos y armas. |